Tenía 18 años al ir a bordo del barco militar General John Pope en California a mediados de noviembre de 1944 y 19 años al desembarcar en Bombay el 10 de diciembre. Los pasajeros contaron 5,000, principalmente tropas, excepto una puñada de enfermeras y mujeres de la Cruz Roja. Las damas, claro, fueron bien guardadas, si o no querían eso, en la cubierta superior. Los oficiales machos ocuparon la misma cubierta alta. Los soldados rasos de las regiones bajas los vislumbraban arriba al emerger para tomar el sol y pasar el día al aire libre en la cubierta principal.
¿Cree el lector que esas pobres damas se sentían aisladas? Es dudoso. Eran oficiales, y se mezclaban con los otros oficiales en las cubiertas más altas. Ni que decir tiene que esa gente, hombres y mujeres, eran mimadas con sábanas, camas, agua fresca y caliente y más comodidades no encontradas entre las tropas que dormían en literas al lado de cada uno en tres niveles, que se duchaban en agua salada, y que comían de pie de una bandeja en el rancho en la profundidad del barco.
PUNTO PARA PONDERAR: Alta posición tiene ciertos privilegios. (Inglés: Rank has its privileges.)